cuando entendí que entendía y presentí la que se me venía los maricas o maricones en aquel tiempo eran solo de dos tipos o muy maricas o muy maricones.
A ver si me expreso y me explico y me exteriorizo y me salgo un poco del armario
Verás o veréis o no se quién me está leyendo, yo llegué un punto en el que me hice casi mi propio manifiesto. Si, eso que se llevaba mucho por entonces. Eramos utópicos y nos manifestabamos por cualquier cosa.
Ya no nos confesabamos. Ya no usabamos la formula, padre me confieso homosexual, sino que nos haciamos nuestro panfleto para largarlo no como una confesión sino como un declaración de principios y objetivos a seguir y proclamar y reclamar. A veces era casi como un formulario de reclamaciones o como una hoja de descargo.
Hubo un tiempo en que los hombres sensibles eran sospechosos. Aquel que no pisaba fuerte, con el tacón, y se iba más bien hacia la punta era sospechoso de darle al ballet y hacer pinitos sobre las zapatillas como el niño de Billy Elliott.
Hoy casi casi casi es al contrario, aquel que va exageradamente machirulado y como muy de camionero es mirado como presunto. Un día me dijo uno tajantemente que él ya no pisaba los gimnasios porque era un nido de locas. Musculocas las llaman...
En fin, hermanos, como veis esto es el cuento de nunca acabar. Por eso hay tantas películas de genero de la acera de enfrente y por eso se podría hacer un diccionario abultado sobre los dimes y diretes y palabros. O existe ya???
Tener el corazón en carne viva, como le tengo yo hoy ya no es nada respetado en el mundo gay. Hay otras partes invisibles pero no tanto como el corazón que muchos tienen en carne viva. se que os escandalizará este comentario a algun@s pero no me tireis de la lengua porque os diría dónde podeis encontrar fotos de vecinos agachados y en pompa que alucinariais.
Os quiero, no por lo que sois sino por como estais.
Y no parare hasta encontraros......